ENTRE LA INTEGRIDAD MORAL Y EL DESBORDANTE ODIO

Post 11 Octubre 2017 By Fernando Borja Gallegos In Editoriales
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Por Fernando Borja Gallegos

La mayoría del pueblo ecuatoriano está expectante respecto del trámite que de la Corte Constitucional a las preguntas enviadas por el Presidente de la República, Lenin Moreno, preguntas que buscan poner fin a la desbordante corrupción y, para combatir aquella, por la Consulta se facilita el cambio de ciertas autoridades, que no habiendo cumplido con su deber, debilitaron el Ordenamiento Jurídico del Ecuador.

En la Parada Militar, en la que se rindió merecido homenaje a la ciudad de Guayaquil, por los 197 años de aniversario del 9 de octubre de 1820, el Presidente Moreno, que presidió dicho acto cívico, fue saludado con simpatía, por las autoridades civiles y militares, estudiantes y trabajadores, que participaron de dicho evento.

El gallardo y emotivo desfile militar fue muy aplaudido por los concurrentes, tomando en cuenta que en muchos años los enemigos de la Fuerzas Armadas la minimizaron y buscaron desprestigiarla y debilitarla. Este cambio de la conducta del Régimen fue muy expresivo…tan expresivo que una estudiante exteriorizó su público agrado al Presidente Moreno, “por haber traído al país aires de libertad, unión y paz”.

Entre la integridad moral del Presidente de la República que se advierte al contemplar las preguntas constantes en la “Consulta Popular” y el desbordante odio que revelan los actores del pasado, estoy seguro que el pueblo civil y el pueblo armado, en su mayoría, respalda y añora el cambio que solamente se pude materializar, VOTANDO SI en la Consulta Popular.

Abrigo la esperanza, de que los disociadores y calumniadores no pretendan obstar el cambio y, por ende, se lleve a feliz término el anhelo popular.

En mi artículo, cuyo título es EL PANICO A LA SEGUNDA VUELTA ELECTORAL EN EL ECUADOR, publicado el 21 de marzo del 2017, sostuve que, “el político tradicional no entiende que la mayor fortaleza consiste en la integridad, en su ejemplo de prudencia, de bondad y sinceridad y en su hábito de la moral en la vida cotidiana y que esos atributos apasionan a la multitudes. Decir la verdad a pesar de que ésta ponga fin a muchas ilusiones. Cuando el pueblo descubre que el aspirante a tener el favor popular, en su pasado despilfarró los dineros públicos y se enriqueció al margen de la ley, el pueblo lo desprecia, le niega su apoyo”.

Por lo expuesto, el Consejo Nacional Electoral debe preparar, oportunamente, el material indispensable para que el pueblo, debidamente informado, se pronuncie sobre la mentada Consulta

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