EL CONSEJO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y CONTROL SOCIAL: ENTRE LA ESPERANZA Y EL TEMOR

Post 16 Mayo 2018 By AgenciAne In Editoriales
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Por Fernando Borja Gallegos

El pueblo ecuatoriano el 4 de febrero del 2018, mayoritariamente, aprobó el contenido de las siete preguntas planteadas por el Presidente de la República.

En virtud de lo expuesto, el Jefe de Estado envió ternas a la Asamblea Nacional, para que designe a los Miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social.

La Asamblea Nacional, escogió a siete ecuatorianos que reúnen las condiciones morales e intelectuales para integrar el referido Consejo de Participación Ciudadana. Consejo al que corresponde estudiar la conducta de funcionarios del Estado y resolver su remoción si las circunstancias ameritan.

Atendiendo el principio de que “quien puede lo más puede lo menos”, compete a los Miembros del citado Organismo, juzgar la conducta de los funcionarios que por acción u omisión, adoptaron las medidas conducentes para que impere el delito y, por ende, garantizaron la impunidad en la República del Ecuador.

El pueblo ecuatoriano respalda ampliamente a los flamantes integrantes del mentado Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. El pueblo ecuatoriano abriga la esperanza de que la justicia, la libertad y auténtica democracia imperen en la sociedad. Exigen que se castigue a los que pretendieron acallar a la prensa, a los que alentaron la corrupción y a los que coadyuvaron a que la impunidad socave los cimientos de la República.

No se puede negar, que una minoría, tiene temor de que el Organismo recientemente integrado flaquee en su afán de castigar a los delincuentes. Se debilite en su interés de castigar a los que se apropiaron de los recursos públicos. Decaiga y no reaccione con la energía que las CIRCUNSTANCIAS AMERITAN PARA SALVAR A LA PATRIA.

Se infiere de lo afirmado que es necesario y urgente que los Miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, rechacen toda pretensión de impedir que cumplan con el deber que los llevó a ese alto cargo, que no es otro, que adoptar todo cuanto proceda para afirmar la subsistencia de la República. Para el efecto, cuentan con el respaldo irrestricto de los habitantes del Ecuador.

En mi artículo “DE LOS INDIGNADOS DE AYER A LOS ENARDECIDOS DE HOY”, publicado el 1 de junio del 2016, rememoré lo que sostengo en mi libro “Evita Perón: el féretro de una mujer apasionada, su tortuoso itinerario”, publicado en octubre del 2014, relativo a la gran movilización mundial denominada “de los indignados” que, el 15 de octubre del 2011 e, inspirada en ella, produjo el 15 de mayo del mismo año manifestaciones en más de 1000 ciudades de 90 países que, etiquetadas, como el “15 O” y el “15 M”, asumieron una posición clara y de rechazo a lo establecido y que al grito de “QUE SE VAYAN TODOS. QUE SE VAYAN TODOS LOS CULPABLES, BASTA DE DESPILFARROS DE DINEROS PUBLICOS. BASTA DE INMORALIDADES. BASTA DE IMPUNIDAD”, se tomaron plazas y ciudades en enérgico rechazo a la corrupción.

No permitamos que el desconsuelo y la desesperanza, siembren el caos y el desconcierto en la República del Ecuador.

3 de marzo del 2018

 

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