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DE LA ENDEBLE CONSTITUCION A LA CONSTITUCION CAOTICA

Post 03 Octubre 2018 By Fernando Borja Gallegos In Editoriales

Por Fernando Borja Gallegos

La endeble constitución y falta de patriotismo de la mayoría de Diputados Constituyentes que expidió la Carta Política del año 2008, sentó las bases para perennizar el caos y el desconcierto en la República del Ecuador.

Los autores, cómplices y encubridores de ese mamotreto jurídico, pactaron con las autoridades de gobierno, creyendo que obtendrían canonjías por muchos años.

Al poco tiempo su mentor los despreció y los apartó, transformándose en enemigos de aquel a quien irrestrictamente apoyaron, lo homenajearon y lo prometieron lealtad.

Para muestra, suficiente citar al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, instituido por el artículo 207 de la Carta Política y cuyas atribuciones constan en los artículos 208, 209 y 210.

El referido organismo repugnó, no sólo por su actuación, sino también porque una gran mayoría opinaba que promovería el anhelado caos en el país.

El doctor Julio César Trujillo, hace pocos días planteó “la necesidad de preguntarle al pueblo si el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social debe continuar o no como Institución”. Propuesta interesante pero extemporánea, pues varias personas, entre las cuales me encuentro yo, opinamos en contra de dicho organismo.

Importante rememorar que la mayoría apoyamos la propuesta del Presidente de la República atinente al mentado Consejo de Participación Ciudadana y Control Social Transitorio y a las atribuciones que le confirió el pueblo. Lamentablemente, dicho Consejo, designó un Consejo de la Judicatura en cuyo seno aparecieron pugnas, intrigas e intereses que los debilitó.

Digo que la propuesta del doctor Trujillo es extemporánea por cuanto él aceptó integrar el Consejo de Participación Transitorio y, cerca de concluir el período para el cual fue electo, descubre que dicho organismo es intrascendente.

En la Asamblea Nacional, las denuncias presentadas en contra de varios de sus integrantes, “por haber exigido y recibido dinero de sus colaboradores”, minó la seriedad y confianza.

La Corte Constitucional que por mandato del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social Transitorio está clausurada, sin que importe ni plazos ni términos ni nada, produce estupor.

Los ataques indiscriminados a la Suprema Corte de Justicia y el desprestigio que eso conlleva, produjo la reacción de su Presidenta.

La apatía y lentitud para investigar y castigar a quienes se han apropiado de los recursos públicos, provoca indignación.

Por lo expuesto, considero indispensable que el señor Presidente de la República, en virtud de la atribución que le confiere la Carta Política en su artículo 148, disuelva la Asamblea Nacional, por la grave crisis política y conmoción interna en que se debate el país.

Oportuno rememorar lo que sostuve en mi artículo que, bajo el título de “LA CORRUPCION QUE LLEVO A LA REVOLUCION FRANCESA”, publicado el 20 de junio de 2018, en el que formulé votos porque el pueblo ecuatoriano de inicio al gran juicio de la historia: el Ecuador acusa. El Tribunal: el Pueblo. El escenario: el territorio nacional; y, los culpables sean castigados ejemplarmente.

3 de octubre del 2018

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