Escrito por: Javier Simancas
en Jun 26, 1979
Etiquetado en: Sin etiqueta
DIARIO EL TIEMPO. 27 DE JUNIO 79 EL TIEMPO
Contra viento y marea
AYUDANOS A AYUDAR
Juan de la Luna S. (Javier Simancas C.)
Hace unos días Canal 4 de televisión “Teleamazonas” contribuyó, una vez más, en la tarea de hacer el bien común. Conjuntamente con la Cruz Roja emprendió la misión de recolectar fondos para establecer en el país el sistema de ayuda en carreteras como parte de la campaña de salvar vidas humanas.
La respuesta de los telespectadores, de los quiteños y de otras regiones del país no se hizo esperar: niños y niñas, jóvenes y viejos, pobres y ricos, dijeron aquí estamos, y entregaron su aporte para este noble propósito.
Es que no podía ser de otra manera, lo que aún tenemos los ecuatorianos es espíritu de solidaridad humana, expresado en múltiples aspectos. Mirar a los niños con sus alcancías llegar con su ayuda de pocas monedas, a otros llevando sus juguetes más queridos, es algo que enaltece el alma, que invita a la reflexión y que nos da ejemplo de bondad y ternura de esos seres de corta edad que ya entienden lo que significa el dolor humano, la orfandad y otras secuelas trágicas que se derivan de los accidentes terrestres.
La tarea emprendida por Canal 4 y el objetivo que se propone la Cruz Roja Ecuatoriana, viene a llenar uno de los vacíos que no cubre el Estado. Establecer puestos de socorro en las principales vías del Ecuador nos coloca entre los principales países del mundo que cuentan con estos servicios.
Es de esperar que esta iniciativa sea acogida por los organismos estatales que tienen la obligación de resolver este tipo de problemas; el Estado también tiene que velar por la vida de sus habitantes construyendo carreteras seguras, puentes que eviten tragedias derivadas de los fenómenos naturales.
Para que esta labor se encamine por los senderos que se proponen es indispensable que los profesionales del volante, las Comisiones de Tránsito, inicien un proceso de reeducación sobre todo de aquellos que han conseguido el permiso de primera clase sin el mínimo examen.
Gran parte de los accidentes de tránsito nacen por la irresponsabilidad, por la falta de respeto de la vida humana de estos ciudadanos que cometen toda clase infracciones, barbaridades, atropellos.
Es preciso que el conductor tenga una nueva formación, una más efectiva capacitación a través de la reorientación de los programas de educación que tienen las escuelas de volante.
Las oficinas de tránsito, también tienen que contribuir a este objetivo, impidiendo la entrega de credenciales sin que ni siquiera los futuros conductores obtengan un mediano conocimiento de las reglas de conducir. En otros países como España, por ejemplo, para otorgar un permiso de conducir vehículos, los aspirantes tienen que pasar por sucesivas pruebas. Muchas veces tienen que volver a hacerlas hasta por tres ocasiones.
La expedición de la Nueva Ley de Tránsito cuyo texto yace en los archivos del Ministerio de Gobierno, es otra de las necesidades impostergables que requiere atención a fin de que estos esfuerzos altruistas “ayudando a ayudar”. de la Cruz Roja y de los medios de comunicación social como el Canal 4 sean realidad tangible y un hábito social.