QUITO (Agencia ANE).- En los últimos años,varios estudios han advertido que vastas áreas de la selva de la Amazónica está perdiendo su capacidad de absorber dióxido de carbono debido a la deforestación y al aumento de las temperaturas.
La selva amazónica abarca aproximadamente seis millones de kilómetros cuadrados repartidos por nueve países sudamericanos.
Según datos publicados por organizaciones ambientales y estudios internacionales, la región contiene más de 120 mil millones de toneladas de carbono y es crucial para la absorción de CO2 y la regulación de las precipitaciones en América. Sin embargo, en los últimos años, varios estudios han advertido que vastas áreas de la selva están perdiendo su capacidad de absorber dióxido de carbono debido a la deforestación y al aumento de las temperaturas. Más del 20% de la superficie original del Amazonas ya ha sido deforestada: los expertos temen que se acerque un posible punto de inflexión climático.
Un informe publicado de la red de monitoreo MapBiomas revela que en los países amazónicos de América del Sur, la superficie deforestada cayó por debajo del millón de hectáreas por primera vez, como es el caso de Brasil que disminuyó un 20,6 % con respecto al año anterior.