Los ecopinologos ecuatorianos pintan esta situación desastrosa que se suma a la falta de liquidez del fisco para afrentar el proceso de reconstrucción de la economía y recobrar la confianza de los inversores que no apuestan por Ecuador desde hace varios años en la magnitud que se necesita de más inversión extranjera directa.Estos analistas estiman queeste tipo de inversión caerá en al menos un 45 por ciento, mientras que el envío de remesas en un 25 por ciento. Este último rubro en el año 2019 fue de crecimiento.
El Banco Mundial sin embargo de la reducción de las remesas espera que estas cobren en el año 2021 más importancia al recuperarse en un 5.6 por ciento. Un estudio de dicho organismo crediticio sostiene que la llegada de remesas a América Latina y el Caribe creció el 7,4 % en 2019 y alcanzó los USD 96 000 millones, aunque dispar en los distintos países de la región. En Brasil, Guatemala y Honduras, fue superior al 12 % en 2019. En Colombia, Ecuador, Nicaragua y Panamá, las remesas crecieron más del 6 %, mientras que las enviadas a Bolivia y Paraguay se redujeron un 3,8 % y 2,2 % respectivamente, anota.
Estima el Banco que en 2020, la llegada de remesas a la región se reducirá un 19,3 % y que en el contexto de la crisis de la COVID-19, los costos de transferir remesas a la región podrían elevarse debido a las dificultades operativas que enfrentan los proveedores de estos servicios (cierre de agentes y de oficinas, acceso al dinero en efectivo, tipo de cambio, seguridad) y al cumplimiento de las normas contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
