Hasta este domingo la cuota de víctimas en esta área de atención médica emergente alcanza las 10, entre médicos, enfermeras, tecnólogos y personal de hospitales de las ciudades en donde se concentra la epidemia. A esta cuota se suman personal de soldados de la marina, fuerza aérea y ejército que también tienen bajas y personal contagiado.
Según el viceministro de salud, Ernesto Carrasco la cifra afectada representa el 20% de los 8783 casos entre 3646 contagiados y 5137 sospechosos.Carrasco confirmó el dato durante el informe diario de cifras de contagiados en el país que presentó este domingo. Además señaló que la cifra de muertos alcanza 180 fallecidos oficialmente y que podrían haber otros 159 probables fallecidos por el virus.
El retiro de los muertos de las viviendas y hospitales o de aquellos que han sido abandonados en algunas calles de Guayaquil está a cargo de miembros de las Fuerzas Armadas que este domingo, al menos recogió a 98 fallecidos.
El virus no escoge a las víctimas. En las redes sociales se revelan los nombres de empresarios caídos, políticos, dirigentes deportivos, periodistas, docentes universitarios, de escuelas y colegios; sacerdotes, especialmente de Guayaquil. Pero el grueso de las víctimas están en los suburbios populares de esa ciudad.Son los centenares de anónimos que no alcanzaron llegar a los hospitales o no llegaron en su auxilio.
En esos sectores con altos indicadores de pobreza se reporta que la propagación se ha extendido incontrolable.De un lado por la desobediencia ciudadana que no ha respetado ni el estado de excepción y menos el toque de queda, no obstante que en Guayaquil la ciudad se encuentra blindada para evitar generalización del contagio.
Sobre el número de muertos hay una serie de versiones contradictorias provenientes tanto del lado oficial como del sector privada y académico. “En Guayaquil hay 195 muertes diarias aproximadamente por muchas causas. Ahora hay más muertes por COVID-19, o agravadas por el virus, pero ante el pánico de la gente cualquier persona que muere en casa lo dejan ahí y piensan que es muerte por el brote. Gente que se desploma en la calle por un infarto y nadie lo quiere tocar ni retirar”, afirma el médico Daniel Simancas Racines, coordinador del Centro Asociado Cochrane de Ecuador y docente de la Universidad Tecnológica Equinoccial,UTE de Quito.
Los esfuerzos gubernamentales para salvar a los contagiados con posibilidadades de sobrevivir chocan con la falta de médicos, enfermeras, implementos, equipos para hacer diagnósticos PCR, guantes, mascarillas,aparatos de respiración artificial en hospitales, debido a que no existen en el mercado y los que son adquiridos afuera demoran en llegar por la demanda que existe de otros países.
La epidemia va pasando su factura: de individual a comunitaria, especialmente de las provincias del Guayas, Pichincha, Los Ríos. En Guayas están siendo movilizados hacia la ciudad de Guayaquil los médicos que trabajan en las zonas rurales de la provincia y se han contratado otros 100 que durante el gobierno de la revolución ciudadana fueron despedidos por el decreto 813.
Mientras tanto las fuerzas armadas y de la policía continúan manteniendo el orden interno del país y controlando el estado de excepción y toque de queda que obliga al confinamiento obligatorio de las familias como el único camino para frenar el daño que provoca este virus invisible que aún no tiene cura.
En la república no obstante esta tragedia humana y de salud, los servicios básicos siguen funcionando sin interrupción: hay provisión norma de energía eléctrica, agua potable, servicios de comunicación, atención parcial de bancos y financieras y las instituciones públicas van incorporándose al teletrabajo aunque sin la fuerza que se necesita para mantener al estado en funcionamiento. Se espera que la jornada laboral presencial se normalice a partir del 12
Las actividades petroleras y mineras no se han suspendido y las de producción industrial han comenzado a reactivarse aunque estas sufren las consecuencia de la falta de liquidez por lo que esperan del gobierno nuevas concesiones económicas y financieras.Las medidas económicas que se toman diariamente apuntan a impedir el colapso del sistema monetaria basado en el dólar.La intención es impedir la paralización total pero la tarea de reconstrucción total del país le corresponderá al nuevo gobierno.
A nivel citadino los municipios realizan permanente fumigaciones de las calles con brigadas de obreros y tanquetas. El municipio de Guayaquil incluso está proporcionando a las familias con víctimas ataúdes de cartón para el entierro de sus parientes.
