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Domingo, 24 Mayo 2026 00:49

LA BATALLA DEL PICHINCHA,ANTES, EN Y DESPUES

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Por Javier Simancas C.

“La victoria esperó ayer a la división libertadora con los laureles del triunfo sobre las faldas del Pichincha. El ejército español que oprimía estas provincias ha sido completamente destruido en un combate encarnizado, sostenido por tres horas,” escribe el Mariscal Sucre  el 25 de mayo de 1822 al   ministro de estado y Relaciones exteriores del Perú, honorable coronel D. bernardo Monte.

-“En consecuencia, esta capital y sus fuertes están en nuestras manos, después de una capitulación que tuvimos la generosidad de conceder a los vencidos,” declaró el Mariscal Antonio José de Sucre,  en una   entrevista con la historia en la que  relata el antes, el en y el después  de la Batalla del Pichincha.  

LOS DIA PREVIOS AL 24

-Mariscal Sucre: ¿ Qué ocurrió   días antes  del 24 de mayo?

Después de la pequeña victoria de nuestros Granaderos y Dragones sobre toda la caballería enemiga en Riobamba, ninguna cosa había ocurrido particular. Los cuerpos de la división se movieron el 28 de abril, y llegaron a Tacunga el día 2 de mayo. Los españoles estaban situados en el pueblo de Machachi, y cubrían los inaccesibles pasos de Jalupana y la Viudita. Fue necesario excusarlos haciendo una marcha sobre su flanco izquierdo, y moviéndonos el 13, llegamos el 17 a los valles de Chillo (cuatro leguas de la capital), habiendo dormido y pasado los helados del Cotopaxi.

El enemigo pudo penetrar nuestra operación, y ocupó a Quito el mismo día 16 en la noche. la colina de Puengasi que divide el valle de Chillo de esta ciudad es de un difícil acceso: pero pudimos burlar los puestos del enemigo y pasarla el 20. El 21 bajamos al llano de Turubamba (que es el Ejido de la capital), y presentamos una batalla que creíamos aceptarían los españoles por la ventaja del terreno en su favor; pero ellos ocupaban posiciones impenetrables, y después de algunas maniobras fue preciso situar la división en el pueblo de Chillogallo, una milla distante del enemigo.

 El 22 y el 23 los provocamos nuevamente a un combate y desesperado de conseguirlo. Resolví marchar por la noche a colocarnos en el Ejido del norte de la ciudad, que es mejor terreno, y que nos ponía entre Quito y Pasto; adelantando al efecto, al señor coronel Córdova con las dos compañías del Batallón Magdalena. 

Un escabroso camino nos retardó mucho la marcha; pero a las ocho de la mañana llegamos a las alturas del Pichincha que dominan a Quito, dejando muy atrás nuestro parque cubierto con el batallón Albión. La compañía de Cazadores de Paya fue destinada a reconocer las avenidas mientras que las tropas reposaban, y luego fue seguida por el Batallón de Trujillo (del Perú) dirigido por el señor Coronel Santa Cruz, Comandante general de la División del Perú. 

A las nueve y media dio la compañía de Cazadores con toda la división española, que marchaba por nuestra derecha hacia la posición que teníamos; y roto el fuego, se sostuvo mientras conservó municiones; pero en oportunidad llegó el Batallón Trujillo, y se comprometió el combate: muy inmediatamente las dos compañías de Yaguachi reforzaron este batallón conducido por el señor Coronel Morales en persona. 

El resto de nuestra infantería a las órdenes del señor General  Mires seguía el movimiento excepto las dos compañías del Magdalena, con que el señor Coronel Córdova marchó a situarse por la espalda del enemigo; pero encontrando obstáculos invencibles tuvo que devolverse. 

El Batallón Paya pudo estar formado cuando consumidos los cartuchos de estos dos cuerpos tuvieron que retirarse no obstante su brillante comportamiento. El enemigo se adelantó por   consiguiente, algún poco; y como el terreno apenas permitiese entrar más de un batallón al combate se dio orden a Paya que marchase a bayoneta, y lo ejecutó con un brío que hizo perder al enemigo en el acto la ventaja que había obtenido; y comprometido nuevamente el fuego, la maleza del terreno permitió que los españoles aún se sostuviesen. 

-¿ Cómo lograron sortear los obstáculos  y alcanzar la victoria?

El enemigo destacó tres compañías de Aragón a flanquearnos. Por la izquierda, y a favor de la espesura del bosque conseguía estar ya sobre la cima, cuando llegaron las tres compañías de Albión (que se habían atrasado con el parque) y entrando con la bizarría que siempre ha distinguido a este cuerpo, puso en completa derrota a los de Aragón. Entretanto el señor coronel Córdova tuvo la orden de relevar a Paya, con las dos compañías de Magdalena: y este jefe cuya intrepidez es muy conocida, cargó con un denuedo admirable, y desordenado el enemigo y derrotado, la victoria coronó a las doce del día a los soldados de la libertad.

 Reforzado este jefe con los Cazadores de Paya, con una compañía de Yaguachi, y con las tres de Albión, persiguió a los españoles entrándose hasta la capital y obligando a sus restos a encerrarse en el fuerte del Panecillo. 

Aprovechando este momento pensé ahorrar la sangre que nos costaría la toma del fuerte, y la defensa que permitía aún la ciudad, e intimé verbalmente al General Aymerich por medio del edecán O’leary, para que se rindiese; y en tanto, me puse en marcha con los cuerpos y me situé en los arrabales, destinando antes al señor Coronel Ibarra (que había acompañado en el combate a la infantería) que fuese con nuestra caballería a perseguir la del enemigo, que yo observaba se dirigía hacia Pasto.

-¿ El general Melchor Aymerich se parapetó en el fuerte del Panecillo y luego se entregó?

 El general Aymerich ofreció entregarse por una capitulación, que fue convenida y ratificada al siguiente día. 

-¿ Cuales fueron los resultados  de la batalla?

Los resultados de la jornada de Pichincha, han sido la ocupación de esta ciudad, y sus fuertes el 25 por la tarde, la posesión y tranquilidad de todo el Departamento, y la toma de 1.100 prisioneros de tropa, 160 oficiales, 14 piezas de artillería, 1.700 fusiles, fornituras, cornetas, banderas, cajas de guerra, y cuantos elementos de guerra poseía el ejército español.

 Cuatrocientos cadáveres enemigos y doscientos nuestros han regado el campo de batalla: además tenemos 190 heridos de los españoles y 140 nuestros.

-¿ Cuál fue  el comportamiento de sus  soldados y quienes se destacaron en el campo de batalla?

 De los primeros contamos al Teniente Molina, y al Subteniente Mendoza, y entre los segundos a los capitanes Cabal, Castro y Alzuru, Tenientes Calderón y Ramírez, Subtenientes Borrero y Arango. 

Los cuerpos, todos, han cumplido su deber: jefes, oficiales y tropa se disputaban la gloria del triunfo.

 El boletín que dará el estado Mayor recomendará a los jefes y subalternos que se hayan distinguido; y yo me haré el deber de ponerlos en la consideración del Gobierno; en tanto, hago una particular memoria de la conducta del teniente calderón, que habiendo recibido consecutivamente cuatro heridas, jamás quiso retirarse del combate. 

Probablemente morirá; pero el Gobierno de la República sabrá compensar a su familia los servicios de este oficial heroico. 

-¿ Qué ocurrió  después del día 24  con las tropas españolas y  el general Melchor Aymerich?

La caballería española se dispersa y es perseguida por el cuerpo del Comandante Cestari, que antes había yo interpuesto entre Quito y Pasto. 

El 26 han salido comisionados de ambos gobiernos para intimar la rendición a Pasto, que creo será realizada por el Libertador: otros oficiales marchan para Esmeraldas y Barbacoas, de manera que en breve el reposo y la paz serán los primeros bienes que gozarán estos países después que la República les ha dado independencia y libertad.

 FIN DE LA ERA MONARQUICA

-Mariscal Sucre.¿ Podría  dar detalles  de los términos  de la capitulación de Aymerich y el destino del ejército monarquico?

 Convinimos en nombrar comisionados  suficientemente facultados para que arreglasen una capitulación que posesione a la República de Colombia de estos territorios y salve el honor militar y los intereses del ejército español.Nombraron al excmo. Señor General Aymerich, a los señores coronel don Francisco González, coronel don Manuel María Martínez de Aparicio, ayudante general y jefe del estado Mayor de la división española, y teniente coronel don Patricio brayn, ayudante del mismo cuerpo, y por nuestro lado a mi persona  y   a los señores coroneles don Andrés Santa cruz, jefe de las tropas del Perú, y coronel antonio Morales, jefe del estado Mayor de la división libertadora.

La capitulación   consistió  en que el ejército español  entregó     la fortaleza del Panecillo, la ciudad y el Departamento de Quito,los almacenes militares existentes   y todo cuanto esté bajo la dominación española al norte y sur de dicha ciudad. 

Se acordó que las   tropas españolas salgan de dicha fortaleza con los honores de la guerra,   entregando sus armas, banderas y municiones. A las dos de la tarde fue recibida la fortaleza  y en el puente se entregaron banderas y municiones. Los   oficiales españoles conservaon sus espadas, caballos y equipajes.

En consideración a la bizarra conducta que han observado ayer las tropas españolas, y a comprometimientos particulares que pueda haber en algunos individuos, así europeos como americanos, se permitió que los oficiales y tropa que quieran pasar a España, lo hagan por los puntos que estime a bien el gobierno de Colombia, pudiendo quedarse aquellos que gusten hacerlo, bien en la clase de ciudadanos, bien al servicio si son admitidos. 

Se permitió el pase a España de los oficiales y tropa que gusten hacerlo, pero considerados como prisioneros de guerra, y con  el juramento de no tomar las armas contra los estados independientes del Perú y Colombia en tanto no sean canjeados. Su viaje lo harán por Guayaquil y Panamá. 

El gobierno de Colombia corrió los gastos para conducir a La Habana, o al primer puerto español, de los oficiales y tropa  que querían seguir   a Europa, siendo obligación del Gobierno español pagar estos gastos en el primer punto de su dominación al comisionado.  

  Se nombraron los comisionados de uno y otro Gobierno para entregar y recibir todos los artículos de guerra   en  Pasto  para que todo se ponga a disposición del Gobierno de la República. Se permitió también que los empleados públicos y eclesiásticos, y los particulares que quieran pasar a Europa, lo hagan costeándose de su cuenta.  El señor General Aymerich quedó en libertad de marchar cuando y por donde quiera con su familia, para lo cual fue atendido con todas las consideraciones debidas a su clase, representación y comportamiento. 

Finalmente se concedió  amnistía general en materia de opiniones. 

 Concluído este proceso de capitulación, yo y las tropas libertadoras nos posesionamos   de la ciudad a las tres de la tarde el  25 de mayo de 1822.   

DESPUES DEL 24

El Mariscal Antonio José de Sucre   fue  nombrado “Intendente del Departamento de Quito,   por el libertador Simón Bolívar, en Quito, el 18 de Junio de 1822.  Fue asesinado el   4 de junio de 1830, cuando regresaba a Quito para radicarse  definitivamente, tras de más de 12 años de guerrear  y fundar las   repúblicas politica y militarmente independientes de la monarquía español. Las batallas de Tarqui,  Ayacucho, Pichincha estuvieron  bajo su mando.

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