QUITO (Agencia ANE)._ El CNE no cumplió con las medidas básicas de transparencia e integridad, dice el Informe preliminar del Panel de Expertos de la ONU que estuvo en Venezuela antes, en y luego de los comicios del 28 de julio pasado.
El informe que fue entregado al Secretario General de la ONU, Antonio Guterres,señala que el anuncio del resultado de una elección sin la publicación de sus detalles o la divulgación de resultados tabulados no tiene precedente en elecciones democráticas contemporáneas.
Cuestiona que los resultados hayan sidio hechos en comunicaciones orales sin apoyo infográfico. “Al momento de anunciar los resultados, el Presidente del CNE declaró que un ciberataque terrorista había afectado la transmisión y había causado un retraso en el proceso de tabulación. Sin embargo, el CNE pospuso y posteriormente canceló tres auditorías post electorales clave, incluyendo una sobre el sistema de comunicación que podría haber arrojado luces sobre la ocurrencia de ataques externos contra la infraestructura de transmisión,” señala el contundente informe que ya fue rechazado por el mayor beneficiario del fraude, el presidente Nicolás Maduro..
El Panel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), estuvo compuesto por cuatro expertos electorales que estuvieron desde el mes de junioen Venezuela , en el día de las elecciones, 28 de juio, hasta el día 9 de agosto en que abandonaron el país
El grupo no tenían la calidad de observadores electorales, sino la misión de dar seguimiento y reportar internamente al Secretario General de la ONU sobre el proceso electoral y hacer recomendaciones para futuras mejoras. Estos expertos fueron invitados por el mismo gobierno.
El Panel dice que el período pre electoral estuvo marcado por continuas restricciones al espacio cívico y político, que l a campaña del gobierno dominó los medios de comunicación estatales y hubo un acceso muy limitado para los candidatos de la oposición. Así mismo numerosas restricciones al derecho a postularse se mantuvieron vigentes para varias figuras políticas prominentes.
Reconece, eso sí, que el día de la elección, domingo 28 de julio de 2024, se desarrolló en un ambiente predominantemente pacífico y estuvo bien organizado logísticamente y que el CNE pudo detectar y resolver rápidamente la gran mayoría de los pequeños problemas técnicos que se reportaron durante el día. En general, los votantes se mostraron pacientes y con entusiasmo por participar, a pesar de los largos tiempos de espera y los reportes de cambios de último momento de las mesas de votación que les habían sido asignadas.
El CNE reportó una participación del 59,97% de los votantes registrados. Los partidos de oposición reportaron cifras similares de participación. Incluso anota que, como lo reconocieron todos los contendientes, el sistema de votación electrónica estaba bien diseñado y era confiable y estaba programado para funcionar con importantes procedimientos de auditoría y la difusión de protocolos de resultados (actas) en las mesas de votación y que CNE también había implementado un mecanismo robusto la transmisión digital de resultados desde cada máquina de votación al centro principal de tabulación del CNE, con varios niveles de protección contra conexiones no autorizadas y ciberataques.
La transmisión electrónica de resultados funcionó bien inicialmente, puntualiza el Informe pero, agrega, se detuvo bruscamente en las horas posteriores al cierre de las mesas de votación, sin que se proporcionara información o explicación alguna a los candidatos en ese momento, ni al Panel. Al momento de anunciar los resultados, el Presidente del CNE declaró que un ciberataque terrorista había afectado la transmisión y había causado un retraso en el proceso de tabulación. Sin embargo, el CNE pospuso y posteriormente canceló tres auditorías post electorales clave, incluyendo una sobre el sistema de comunicación que podría haber arrojado luces sobre la ocurrencia de ataques externos contra la infraestructura de transmisión.
En las primeras horas del 29 de julio de 2024, el Presidente del CNE anunció oralmente que el Presidente Nicolás Maduro había ganado la elección con 5.150.092 votos (51,2%), seguido por Edmundo González con 4.445.978 votos (44,2%), afirmando que se habían recibido resultados del 80% de las mesas de votación. El 2 de agosto, el CNE confirmó al Presidente Maduro como ganador con 6.408.844 votos (51,95%), seguido por González con 5.326.104 votos (43,18%), basándose en lo que, según el CNE, eran el 96,97% de los resultados de las mesas.
Sin embargo los anuncios de resultados consistieron en comunicaciones orales sin apoyo infográfico. El CNE no publicó, y aún no ha publicado, ningún resultado o resultados desglosados por mesa de votación, para respaldar sus anuncios orales, según se contempla en el marco legal electoral.
Las anormalidades detectadas ocurrieron, no obstante de el CNE puso en marcha medidas para la producción de protocolos de resultados impresos de las actas, a nivel de las mesas de votación, es decir, un documento en papel con varios elementos de seguridad como códigos QR y códigos de comprobación con firmas únicas, así como firmas físicas de funcionarios y agentes.
Estas características de seguridad, en su conjunto son muy difíciles de falsificar porque el marco legal estipula que cada protocolo original impreso debe ser sellado y resguardado por los militares y que copias de los mismos debían ser distribuidos a los funcionarios de las mesas de votación, agentes de los partidos y observadores acreditados. No obstante, el Panel recibió varios informes de que se había impedido a los agentes de los partidos de oposición obtener dicha copia. Además, a pesar de garantizar que lo haría, el CNE no ha publicado las actas.
El Panel revisó una pequeña muestra de las publicadas en línea por la oposición y llegó a la conclusión de que todas aquellos que fueron revisados exhiben todos los dispositivos de seguridad de los protocolos originales de los resultados. Esto sugiere que una medida de salvaguardia clave de transparencia estaría disponible, como estaba previsto, respecto a cualquier resultado publicado oficialmente.
En resumen, el proceso de gestión de resultados por parte del CNE no cumplió con las medidas básicas de transparencia e integridad que son esenciales para la realización de elecciones creíbles. Tampoco siguió las disposiciones legales y regulatorias nacionales, y todos los plazos establecidos fueron incumplidos. En la experiencia del Panel, el anuncio del resultado de una elección sin la publicación de sus detalles o la divulgación de resultados tabulados a los candidatos no tiene precedente en elecciones democráticas contemporáneas. Esto tuvo un impacto negativo en la confianza del resultado anunciado por el CNE entre una gran parte del electorado venezolano,concluye el Informe.