Según el análisis económico de dicha universidad,la recuperación económica de Venezuela sigue mostrando signos de fragilidad y resulta insuficiente para revertir el rumbo de una crisis social que se prolonga desde hace más de una década.
Aunque algunos indicadores macroeconómicos muestran una leve mejoría respecto a los años más difíciles de la crisis, el país sudamericano sigue marcado por profundas desigualdades y graves deficiencias estructurales. La pobreza —que abarca no solo los ingresos, sino también el acceso a la educación, la salud, la vivienda, los servicios públicos y el empleo— afecta a más de la mitad de la población, comprometiendo el bienestar colectivo y la posibilidad de una verdadera recuperación social, anota.
La economía venezolana sufrió una larga recesión entre 2014 y 2022, durante la cual el producto interno bruto se contrajo aproximadamente un 80%, acompañada de un devastador período de hiperinflación que erosionó los salarios, los ahorros y el poder adquisitivo. Si bien la inflación se ha desacelerado en los últimos años y algunos sectores han experimentado un crecimiento moderado, millones de ciudadanos siguen viviendo en condiciones extremadamente precarias.
El acceso a la educación sigue gravemente comprometido: aproximadamente 1,2 millones de niños y adolescentes no asisten a la escuela, mientras que muchas escuelas carecen de comedores en funcionamiento o de infraestructura adecuada. El sistema de salud también sufre una escasez crónica de personal, medicamentos y equipos. A esto se suman los frecuentes cortes de energía y la escasez de agua potable: solo una pequeña parte de la población disfruta de un suministro continuo de electricidad y agua en sus hogares.
En el ámbito político y económico, la presidenta interina Delcy Rodríguez, realizó un aumento del llamado "ingreso mínimo global" para los trabajadores, elevándolo a 240 dólares mensuales. Sin embargo esta cifra dista mucho de los aproximadamente 700 dólares necesarios para cubrir el costo de una canasta básica de alimentos para una familia de cinco personas.
CARACAS (Agencia ANE).- Según la última encuesta nacional realizada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB),advierte que el 68,5% de las familias venezolanas viven en la pobreza y que el 31,7% se encuentran en situación de pobreza extrema.