Estas sectas han sido identificados como los “Católicos ecuménicos”, los “Vetero-católicos”, “Iglesia Católica Apostólica Nacional del Ecuador” e “Iglesia Católica Apostólica Renovada en Ecuador”.
La Conferencia Episcopal Ecuatoriana puso “el grito en el cielo” por su aparición porque, según dice, están creando una “verdadera confusión” en los fieles por su presencia y accionar en el país. Definitivamente “ estos grupos autodenominados católicos no forman parte de la Iglesia Católica,” advierte.
Denuncian que estas sectas usan los mismos términos “católico, signos, vestimenta personal: sotanas, cuello clerical; litúrgicos: cálices, copones, ornamentos, ritos, libros para bautismos, confirmaciones, matrimonios, funerales, devociones y advocaciones como el Corazón de Jesús, La Guadalupana, La Dolorosa, la Virgen del Cisne y capillas”.
De otro lado la Conferencia Episcopal ratifica el “derecho de las personas a profesar su propia espiritualidad, tal como lo establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución Política de la República del Ecuador vigente de 2008”, pero “como todas las demás confesiones religiosas, la Iglesia Católica tiene su propia identidad milenaria, que se manifiesta en su doctrina, su credo, su práctica y sus signos, elementos que le diferencian de otras creencias o confesiones religiosas”. Así mismo ratifica que “desde el punto de vista legal, se someten al Reglamento de Cultos promulgado el 20 de enero de 2000”, cuyo artículo 5 señala que “las nuevas organizaciones religiosas que se constituyan o vengan al Ecuador, no podrán emplear un nombre usado por otra persona jurídica ya inscrito en el Registro de Cultos”.
El reglamento precisa además que “no podrán adoptar o emplear el nombre de católicas, sino en el caso de ser reconocidos como tales por las autoridades competentes de la Iglesia Católica, cuya comunicación al Ministerio de Gobierno, la Conferencia Episcopal ecuatoriana servirá de interlocutor autorizado”.
Lo obispos exigen a todos los grupos religiosos respeto a su identidad católica y que se abstengan del uso del nombre “católico”, dejen de usar los signos, los ritos, las devociones, las advocaciones y las formas litúrgicas que pertenecen exclusivamente a la Iglesia Católica en el mundo. Como Iglesia Católica solo reconocemos como válidas, lícitas y legítimas las celebraciones realizadas por los obispos, sacerdotes y diáconos debidamente ordenados, facultados y autorizados que se encuentren en plena comunión con la Iglesia Católica”.
Finalmente los prelados aseguraron que “la Iglesia Católica en Ecuador asume su responsabilidad únicamente de las celebraciones realizadas por los obispos, sacerdotes y diáconos autorizados, los cuales portan su credencial válidamente emitida por la entidad de la Iglesia Católica que le corresponde”
QUITO.16.JUL.2021 (Agencia Ane)._ La Iglesia católica de Ecuador afronta la infiltración de grupos o sectas que están utilizando los mismos signos, vestimenta personal,sotanas, cuello clerical,cálices, copones, ornamentos, ritos e incluso libros para realizar ceremonias que son de su exclusiva.