DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
28 DE MAYO DE 1979
Contra viento y marea
MIEDO AL AVIÓN
Por Javier Simancas C. ( Juan de la Luna S.)*
El negocio aerocomercial ha sufrido una notable disminución por el miedo a viajar en avión que ha surgido desde que el 23 de abril pasado en que desapareció una nave de la empresa Saeta, sin que hasta hoy haya pista alguna sobre su paradero.
Múltiples hipótesis se han tejido sobre su misteriosa desaparición; muchas han caído en el plano de lo novelesco y ciencia ficción. Hay una tan audaz versión que dan como un hecho que los pasajeros de la desaparecida nave están vivos y sometidos a una cruel esclavitud en algún lugar de este Continente. Ojalá que esto fuera cierto porque nos quedaría la esperanza de encontrarlos en el momento menos pensado para rescatarlos.
Visto el asunto desde otro punto, el problema principal es que las naves que prestan estos servicios en el interior del país, son en gran parte aparatos fatigados físicamente y que pese al esfuerzo que realizan para mantenerlos en condiciones técnica apropiadas, a la larga no brindan las suficientes garantías de seguridad para y confiar.
La Dirección General de Aviación Civil sostiene que el Ecuador no es el único país que utiliza el tipo de aviones que sirven para los vuelos entre Quito y Cuenca y que por lo tanto mal pueden ser una de las causas para los accidentes. Mas esta organización se olvida que una de las misiones fundamentales que tiene que cumplir es exigir a las empresas la modernización de los servicios, lo que incluye la dotación de nuevos aparatos ajustados a los adelantos de la aeronáutica mundial.
Hasta 1975 algunas empresas tenían autorización para que sigan operando en el país los aviones DC-3, que en otras partes del mundo, estos aparatos, desde 1960 pasaron a formar parte de los museos y materia prima para fundiciones. Recuerdo que ese año, 1975, un amigo mío, por razones de trabajo tenía que trasladarse a la ciudad de Loja, y lo hizo utilizando la ruta Quito-Cuenca, porque en esa ciudad se hacía el trasbordo de avión. Cuál no sería su sorpresa, que la nave que iba a ocupar estaba en reparación y tras largas horas de espera, al fin se la pudo volar. Me contó que, no bien dejó la pista el avión, éste tuvo que hacer una pirueta y volver a aterrizar porque los motores se apagaron.
Vale la pena mencionar este caso, para hacer hincapié sobre el control que hace la Dirección General de Aviación Civil, puesto que, de haber exigido las autoridades regionales de Cuenca, se habrían opuesto a que salga esa nave a la que hacemos referencia. Otro aspecto que vale la pena mencionar y preguntar, es si los sistemas de radio ayuda VOR, VHF, NDB que operan en el país, son lo suficientemente seguros y modernos como lo exigen el tránsito aéreo y las seguridades respectivas.
Conozco que el sistema VOR instalado en varias partes del país, todavía funciona con elementos mecánicos, cuando la última versión ya utiliza circuitos integrados y dispositivos electrónicos. Con excepción de los aeropuertos de Quito y Guayaquil, el resto de aeropuertos carecen de equipos medidores de distancia que sirven para que los pilotos sepan las distancias a que se encuentran del aeropuerto de destino.
En fin, hay tantas inquietudes y hace falta la modernización total de la aeronavegación nacional; pues, mientras ello no suceda, el miedo a viajar en avión se incrementa como ya está ocurriendo en estos momentos, cuando este medio de transporte va creciendo por las facilidades de tiempo que proporcionan a sus usuarios frecuentes.
*Juan de la Luna S es el seudónimo utilizado por el periodista Javier Simancas C.