El otro 30% está destinado a publicidad, asuntos penales de relievancia,escándalos políticos y casos de corrupción pública y privada.En mínima proporción el espacio se destina para informar acciones positivas del gobierno o de otras funciones del Estado.
De acuerdo con datos del Estado publicados en decretos ejecutivos, las cadenas de TV: Ecuavisa, Teleamazonas, TC televisión, con alcance nacional y otras estaciones regionales, entre el 16 de agosto al 14 de septiembre,se difundieron un total de 448 noticias relacionadas con hechos violentos ocurridos en las provincias del Guayas, Manabí, El Oro, Los Ríos, Esmeraldas, Pichincha, Santa Elena y Santo Domingo de los Tsáchilas, así como en los cantones Camilo Ponce Enríquez, provincia del Azuay; Las Naves, provincia de Bolívar; y La Maná, provincia de Cotopaxi.
Algunas de estas publicaciones son recogidas de boletines de prensa del Bloque de Seguridad, al término de cada una de las operaciones de combate a las organizaciones criminales o en contra de los traficantes de armas, explotación ilegal de oro, secuestros, sicariatos, extorsiones.
Las noticias de violencia en los informativos de televisión, de otro lado, son repetidas por portales digitales y redes sociales,así como reproducidas por periódicos de circulación nacional y regional.
A las noticias de la violencia se unen los comentarios de expertos y opinadores sobre seguridad nacional que magnifican los hechos e incluso establecen responsabilidades en las instancias gubernamentales.
La difusión de hechos violentos, especialmente de crímenes atroces, según la línea editorial de cada estación, tendría como objeto mantener informada a la población, pero sin tomar en cuenta el impacto emocional o fomentar un clima de miedo constante. que puede impactar en los televidentes, oyentes de radio o lectores de periódicos,portales digitales y redes sociales.
El gobierno ha dado prioridad a la lucha contra la delincuencia criminal y terrorista por considerar que sin seguridad no hay desarrollo ni atención social.
La saturación y distorsión, así como los contenidos sin rigurosidad informativa, también afectan al derecho de la información y de estar correctamente informados.
¿Informar o alarmar? es la gran pregunta. El exceso neutraliza los hechos positivos, avances comunitarios y logros culturales que también forman parte de la vida estatal.
QUITO (Agencia ANE).- Las estaciones de televisión ocupan alrededor del 70% de los espacios noticiosos para difundir hechos de las organizaciones criminales nacionales e internacionales.