Así lo afirmó en la Universidad de Navarra.Ana María Vega, directora de la Cátedra UNESCO de Ciudadanía Democracia y Libertad Cultural de la Universidad de la Rioja, al “hablar de reivindicaciones de las mujeres en el siglo XXI supone comprender lo que está pasando para revisar algunos planteamientos o presupuestos culturales, que en este momento siguen dañando la dignidad, la igualdad y los derechos de la mujer, y proponer un paradigma de lo humano a la altura de los desafíos actuales”, tal y como lo afirma el documento Varón y mujer los creó, de la Congregación para la Educación Católica.
Dijo que una de las cosas que este documento plantea es la necesidad de profundizar adecuadamente el modo en el que se vive en diferentes culturas la diferencia sexual. En él se afirma que a lo largo de los siglos “se han asomado formas injustas de subordinación que tristemente han marcado la historia y han influido también al interior de la Iglesia”. En este sentido Ana María Vega señaló que “las interpretaciones y exégesis que se han hecho de las tres principales religiones monoteístas,en especial del mensaje evangélico, han hecho traición a un mensaje mucho más revolucionario del que nos han transmitido durante siglos”.
La catedrática Vega, así mismo, admitió que hoy en el mundo todavía hay normativas vigentes que permiten la poligamia, el repudio, los matrimonios infantiles, el deber de obediencia al marido o impiden a la mujer casarse con un hombre que no sea de la misma religión.
Durante la Jornada participaron también María José Olasti, directora de The Family Watch, quien enfocó su exposición en “El talento femenino, retos y desafíos en el siglo XXI”; y José Francisco Serrano Oceja, profesor de la Universidad CEU San Pablo, que ofreció un mensaje centrado en “Mujeres en la Iglesia: ¿asignatura pendiente? ¿Discurso desenfocado?”.
