DIARIO EL TIEMPO DE QUITO
1 DE AGOSTO DE 1979
Contra viento y marea
NORMAS PARA INSTALARSE
Por Javier Simancas C. ( Juan de la Luna S.)*
Al decreto gubernamental que dicta disposiciones para el funcionamiento de la Cámara Nacional de Representantes a instalarse el próximo 10 de Agosto, le faltó normar algunos aspectos que tienen que ver con la manera de ser de cada uno de los legisladores y en general con todos los aspectos de organización y marcha de este poder, luego de diez años de dictadura.
El Gobierno Militar con esta disposición y con aquellas que se ha venido dictando a lo largo de los tres años del proceso de retorno constitucional ha querido demostrar, una vez más, que todo el plan de democratización está bajo su absoluto control. Todo lo dicho se ha cumplido, con reacciones partidistas que no han tenido el peso de una decisión para hacer variar al menos parte del programa impuesto.
Esto no ocurre solamente en nuestro país. Los gobiernos de facto de América Latina están haciendo lo mismo, hecho que ocurre por primera vez en la historia republicana, porque antes, siempre hemos estado acostumbrados a que derrocados los regímenes militares, los civiles desempeñen el papel fundamental para la normalidad jurídica del Estado.
En esta ocasión, sin excepción alguna, los militares libres de la preocupación de que tal vez se establezca un régimen comunista, se han convertido en los árbitros de la Democracia. No han aceptado la fórmula tradicional de una Asamblea Constituyente, por ejemplo, y han conseguido que los partidos políticos, los dirigentes y los propios candidatos, tanto municipales, provinciales, parlamentarios y presidenciales, se sometan a su línea, so pena de que se frustren las buenas intenciones de las Fuerzas Armadas de devolver el poder a los Civiles.
Como ha sucedido en anteriores ocasiones, esta nueva disposición no tendrá ningún rechazo, sin embargo de que la forma de cómo debe funcionar, cuándo debe reunirse, en qué condiciones y bajo qué circunstancias es, exclusivamente, decisión y responsabilidad de los miembros del Poder Legislativo.
Sometidos a este largo proceso dictatorial, no es novedad que se haya dictado este decreto que a lo mejor sirve para que los diputados de los distintos bloques se pongan de acuerdo en por lo menos esto de ser cumplidos en la hora de asistir y también para estar en el día en que deben discutir la Ley de la Función Legislativa, que ha sido preparada por varios partidos políticos.
*Juan de la Luna es el seudónimo que utilizaba el periodista Javier Simancas C.